Lo suficientemente cerca como para tocarlo

Pedaleando hasta la parte trasera de mi casa, que curiosamente es la que da a la calle, echo un vistazo cariñoso a mi alrededor e intento sonreír, algo que he estado haciendo últimamente solo para evitar romperme por completo.

No pensaré en ellos.

No puedo.

Pero muy a menudo... sí lo hago.

*Sá...

Inicia sesión y continúa leyendo