Capítulo 30 1, 2, 3… ¡Córrete nena!

Kai Metzler.

No pude resistirme, no cuando la tengo tan jodidamente cerca mirándome como lo hace, sé que ni lo nota, pero sus ojos constantemente me devoran y desvisten, como ¿resistirme a eso, a ella? Es simplemente imposible.

Deslizo mis dedos sobre la piel de sus piernas hasta alcanzar sus tobi...

Inicia sesión y continúa leyendo