Capítulo 8 Capítulo 8. La felicidad de otros.

Entro a la casa con una sensación ya conocida en la boca del estómago.

Nervios. Incertidumbre. Miles de pensamientos y vivencias me vienen a la mente.

No es la primera vez que Aiden me acompaña a casa, ya perdí la cuenta. Pero es inevitable, como siempre, recordar aquella primera vez, tan dist...

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