Capítulo 121 No quiero estar ahí

Donato dejó una pequeña bolsa sobre la silla de la habitación y comprobó que Oriana tuviera todo lo necesario para ingresar al quirófano a la mañana siguiente.

—Te compré un camisón, artículos de higiene y algunas cosas más. También traje un cargador de tu teléfono.

—Gracias, profesor. ¿Y en l...

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