Capítulo 15 Capítulo 15. No pidas perdón.

«Por Dios, ¿qué acabo de hacer?».

La miro a los ojos. A ella. A la verdadera dueña de esos ojos que me llevaron más allá de mí mismo. En su rostro puedo ver la decepción y el dolor que le provoqué con mis palabras.

—Jen...yo —intento hablar, justificarme, pero ningún elemento es lo suficienteme...

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