Capítulo 77

—Y sonaba preocupado. Como si le gustaras. ¿Por qué haría tanto por ti? Solo eres su secretaria, piénsalo —dijo Gina con una media sonrisa.

—Oh —respondí, girando la cabeza, una lágrima rodó por mi mejilla. Solo esperaba que ya hubieran salido de mi habitación y, para mi satisfacción, así era.

Me ...

Inicia sesión y continúa leyendo