105. Más allá de la carne.

Las manos de Abraham acariciaban la parte trasera de mis muslos, enviando una ola de calor a través de mi cuerpo, calentándome más que el calentador. Su manos de deslizaron bajo mi vestido, moviéndose lentamente hacia mi trasero, levantando la tela con movimientos precisos.

Le doy un beso suave en ...

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