Capítulo 125 Capítulo 125

—¿No dijiste que era para tu cuñada? —cuestionó Naenia intentando que las manos no le sudaran.

La piel le picaba debido a las ideas que quería arrancar de la cabeza, pero era aplastante la emoción que tanto le costó apagar y con sólo una imagen cobró más fuerza.

—Lo es. Tendrá mellizos en las próx...

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