Capítulo 37 El peso del remordimiento

Una mirada perdida era la única muestra de vida en ese cuerpo. Una barba inmensa cubria sus facciones muertas y sin brillo. 

De aquella corpulencia del pasado tortuoso solo quedaba el saco de huesos que era aquel pellejo que colgaba como un papel seco y quebradizo. Sus brazos eran endebles y esc...

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