Día de chicas

La puerta se abrió y Briella entró cuidadosamente en mi habitación. Su rostro brillaba de emoción. —¿Estás lista para nuestro día de chicas?— se rió emocionada. Se movió con cuidado hacia mi cama, sentándose a mi lado.

Me incorporé, dándome cuenta de que habían pasado dos días como habíamos acordad...

Inicia sesión y continúa leyendo