Capítulo 122

El feto demoníaco agitaba sus delgados miembros, afilados como guadañas, arrastrándose salvajemente por las paredes de la habitación a una velocidad aterradora.

Su apariencia retorcida, llena de maldad y caos, era suficiente para hacer colapsar la mente de cualquier persona cuerda en el acto.

Un d...

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