14

Tan pronto como marco mi salida, ya sea con mi tarjeta o mejor aún con mi huella digital —aquí adquirieron este sistema porque algunos de los antiguos empleados se iban temprano y dejaban la tarjeta para que otro la marcara—, decido cambiarme. Voy a mi casillero, guardo mi delantal, agarro mi mochil...

Inicia sesión y continúa leyendo