Capítulo 104

—Por supuesto, mi amor —dice Luis dulcemente.

Todos se van y Gloria se sienta frente a Verónica para poder verla.

—¿Está bien, señora Molina? ¿Puedo traerle algo?

—No, querida. Estoy bien. Quiero que sepas que estoy muy feliz por ti y por mi hijo. Él ha tenido una vida horrible y tú lo haces más ...

Inicia sesión y continúa leyendo