Capítulo 21

—Sí, estoy segura.

—¿Estás dispuesta a probar otras posiciones?

—Estoy a tu merced, Jefe. ¿Puedes follarme ahora?

—Sí, Donna —dice Luis con una sonrisa y una risa contenida—. Tienes que hacer todo lo que te diga sin quejarte, pero si no te sientes cómoda o te duele, tienes que decírmelo con palab...

Inicia sesión y continúa leyendo