Capítulo 33

Luis descansa su mano en el muslo de ella y la desliza hacia arriba hasta que su dedo meñique roza su vagina. —¿Sin bragas, cariño? —La mira con una sonrisa traviesa en el rostro.

Verónica ríe y niega con la cabeza. —Eso es parte de la diversión, amor.

Luis sonríe y la besa apasionadamente.

Llega...

Inicia sesión y continúa leyendo