Capítulo 38

Verónica sonríe y pone su mano en el pecho de Luis.

—Esperemos y averigüemos después.

—Sí, escucha a tu mujer, prima.

—Al diablo con eso. Quiero saber ahora. Necesito hacerle una verificación de antecedentes primero.

Verónica sonríe con malicia a Gabriella antes de inclinarse hacia el oído de Lu...

Inicia sesión y continúa leyendo