Capítulo 41

Verónica baja la mirada avergonzada y asiente. Luis pone sus dedos bajo su barbilla y le levanta la cara para mirarla.

—Cariño, no necesitas sentirte avergonzada o apenada por eso. No hiciste absolutamente nada malo. Y nunca te amaría menos por algo así.

—Toda esa situación es la razón por la que ...

Inicia sesión y continúa leyendo