Capítulo 44

Verónica sigue sosteniendo su mano, tirando de él de vuelta a su habitación. Él cierra la puerta de un portazo con el pie, con una gran sonrisa en el rostro. Ella lo lleva hasta la cama y se vuelve para mirarlo.

—Necesito que me folles hasta quitarme el estrés. Quiero perderme en ti y no pensar en ...

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