Antes de su presencia

Mi punto de vista

Mis pies golpeaban los adoquines con fuertes golpes y sentía que cada paso que daba era como un latido de tambor de ira que resonaba ruidosamente en la tranquila noche. La acusación que acababa de escuchar me había golpeado como un puñetazo, dejándome en estado de shock y luchando...

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