Es real

A medida que el estruendo se hacía más fuerte, el suelo comenzó a temblar bajo nuestros pies. Los árboles crujían y se balanceaban, sus ramas entrelazándose como largos y delgados dedos. Sentí una oleada de miedo mezclada con emoción, mis sentidos en alerta máxima.

De repente, un destello de luz il...

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