capítulo 27

Thea

Tal como dijo ayer, que vendría a buscarme a las diez de la mañana, y aquí está, pero no a las diez, sino a las once. Yo todavía en pijama, completamente desarreglada y, por supuesto, me quedé dormida.

—¿Vas a salir con eso? —dijo cuando entró a mi casa—. Sabes que no me importa porque te ve...

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