La decisión de Preetam

Preetam PoV:

Me desperté por la mañana y extendí mi mano para abrazar a Roopa sin abrir los ojos. No pude tocarla, así que los abrí. Roopa no estaba en la cama. Se había levantado temprano como de costumbre. Entendí que, como habían pasado tres días, ella había vuelto a la normalidad. Esos tres día...

Inicia sesión y continúa leyendo