La confusión de Preetam

Llegué a mi habitación y encontré a Roopa durmiendo. Roopa debe estar cansada con todo lo que pasó hoy, pensé. Acaricié su cabello y le di un beso ligero en la frente. Roopa abrió los ojos.

—Pensé que estabas durmiendo —dije.

—No te estreses, Roopa. Duerme tranquila. Todo estará bien —le aseguré.

...

Inicia sesión y continúa leyendo