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Mierda, se veía sexy. Pero, pensándolo bien, siempre lo era. El vestido que llevaba era blanco, elegante y no mostraba escote, pero no había forma de ocultar esas maravillas naturales. Llevaba lentes de armazón negro, probablemente para ayudar a ocultar esos ojos ligeramente hinchados, pero él de to...

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