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—No puedes decirme qué hacer, Derek —dijo ella.

Sus ojos se entornaron.

—¿Ah, sí?

Olivia se daba cuenta de que estaba empezando a enfadarse, pero ella no iba a echarse atrás. Menos mal que Isabella le había advertido qué clase de hombre era, y ahora le tocaba a ella protegerse antes de meterse de...

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