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Dejó caer las manos a los costados y las cerró en puños flojos, esperando. Ganando tiempo. Con un pequeño suspiro y una mirada que le hizo cosquillear los testículos, ella se quitó la blusa, bajó el cierre lateral de la falda y se la fue deslizando hasta que quedó hecha un montón a sus pies.

Él hab...

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