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Después de una ducha rápida y humeante para quitarse de encima la mugre del día, salió ya seco. No se molestó en ponerse una bata. Se deslizó en la cama; las sábanas frías se calentaron enseguida mientras se acercaba a ella. Levantó el edredón, pegó su cuerpo al de Olivia y la atrajo hacia atrás con...

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