98

Se veía igual. Seguía siendo guapo, por supuesto. Vestía unos jeans oscuros y una camiseta negra ajustada. Sus miradas se cruzaron brevemente cuando él entró.

—Hola —dijo él.

Solo eso. Sin sonrisas ni gestos. Sin ninguna mueca burlona.

—Hola —respondió Olivia, acomodando la caja más pequeña en su...

Inicia sesión y continúa leyendo