Capítulo 37

Sonya se despierta con una sensación de ingravidez. Abre los ojos y se encuentra en lo que parece ser una nube. La diosa de la luna está sentada a su lado con una sonrisa en el rostro.

—Hola, mi niña. Lamento sacarte de tus sueños, pero necesito hablar contigo.

—Está bien. Esperaba que no estuvier...

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