Capítulo 264

El rostro de Serena se contrajo mientras Eira hablaba. Empezó a levantarse, pero Mason le atrapó la muñeca y la jaló de vuelta a la silla.

—No —susurró—. Te declararán en desacato.

Unos murmullos de sorpresa se extendieron por la sala. Varias personas intercambiaron miradas incómodas, comprendiend...

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