Capítulo 118

La fogata no era más que un círculo de piedras chamuscadas, llenas de ceniza blanca y los esqueletos colapsados de los troncos. El polvo de carbón manchaba los bordes del césped, un contorno tenue de donde las llamas habían vivido. El aroma a humo de leña aún flotaba en el aire, agudo y persistente,...

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