Capítulo 171

La luz de las ventanas de la oficina de la Fundación se derramaba sobre mi escritorio en líneas doradas, un resplandor suave que coincidía con la calma en la habitación. Afuera, el último tramo del otoño se aferraba a los árboles—las hojas revoloteaban en cálidas olas de naranja y rojo. Adentro, est...

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