Capítulo 53

Las tierras de los pícaros siempre se veían igual—cielo gris, tierra seca y un tipo de silencio inquietante que se asentaba pesado en los huesos. Solo había vuelto un puñado de veces desde que recuperé la memoria, pero cada vez sentía la misma fría inquietud, como si el aire aquí recordara el dolor ...

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