Capítulo 65

Había voces fuera de la puerta.

No era el habitual paso perezoso de un guardia aburrido. Estas voces eran más profundas. Más agudas. Con determinación.

El corazón se me fue al estómago.

Estaban viniendo.

Me pegué a la pared debajo del respiradero, con los brazos alrededor de las rodillas. La manta q...

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