Capítulo 258: En perfecta sincronización

—Aquí tienes tu pago, tal como acordamos. Lo hayas conseguido o no, igual te llevas el dinero—. Isabella le entregó al hombre dos mil dólares.

Él los tomó sin dudar, le dio las gracias deprisa y añadió:

—Contáctame cuando quieras si en el futuro necesitas algo así.

Después de que se fue, Isabella...

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