Capítulo 465 Un golpe de suerte

A la mañana siguiente, Isabella se despertó de golpe por el zumbido de su teléfono.

Michael, todavía medio dormido, le pasó el teléfono y murmuró:

—Es Olivia.

Isabella tomó el teléfono, con los ojos apenas abiertos, y contestó:

—Hola, Olivia, ¿qué pasa?

—Isabella, ¿en serio sigues en la cama? ¿...

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