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Cada día casi me parecía un desastre, la semana pasaba rápidamente y todavía no había podido pagar la cuota de la excursión.

Bueno, hoy era la fecha límite, pongámoslo de esa manera.

Entré a la clase y me senté en mi lugar habitual junto a las ventanas mientras giraba mi bolígrafo entre los dedos....

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