40

—¿T-Te estabas esperando por mí? —pregunté sorprendida.

—Para hablar del trabajo del proyecto, somos compañeros, ¿recuerdas? —Él sonrió con una mueca en su rostro.

—¡Ohh! ¿No podemos hacerlo la próxima semana? —pregunté sintiéndome pequeña bajo sus miradas escrutadoras e íntimas.

—Sí, en mi casa ...

Inicia sesión y continúa leyendo