Vamos a mostrarle dónde empezó todo.

El olor a panqueques es lo primero que me saca del sueño. No la alarma, no el crujido de las tablas del suelo, no, panqueques y risas. Muchas risas. Cuando abro los ojos, la luz del sol entra suavemente a través de las cortinas, dorada contra las sábanas. El sonido de Diego riendo se escucha desde l...

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