Una lección sobre monstruos.

Las mañanas pertenecen a los fantasmas. No a los muertos, sino a los vivos. Aquellos que se despiertan antes del sol porque el silencio pesa demasiado en sus pechos y el sueño nunca dura lo suficiente como para importar. Estoy despierto antes de la luz, como siempre. El recinto está tranquilo, el ro...

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