Mantén el fuerte.

Conner

El monitor parpadeó y cobró vida frente a mí. Dos ángulos. Uno amplio y distante, otro íntimo y revelador. El primero mostraba árboles negros tragándose el marco, la silueta tenue de su cabaña apenas visible, aislada, protegida, defendible. Inteligente. El segundo fue donde mis ojos se p...

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