Hilos verdes y fantasmas.

Ella estaba despierta. Apenas podía sentarse, pálida como un muerto y haciendo muecas de dolor cada vez que se movía, pero despierta. Y tan terca como siempre, ya intentando correr cuando su cuerpo apenas podía mantenerse erguido. Tuve que contener la oleada de emociones que me invadió al verla abri...

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