Capítulo 124

Por más que intentara aguantar, las lágrimas me traicionaron y comenzaron a correr solas cuando esos recuerdos de nuestras discusiones regresaron como un torbellino a mi cabeza...

"Siempre traeré a tu nieto a verte, papá...", le prometí con una sonrisa forzada.

"No vas a estar solo allá, ¿sí? No t...

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