Capítulo 30

"¡Eres igualito al demonio!"

"Contrólate." Me soltó como advertencia, pero como si le fuera a hacer caso...

"¿Y para qué? ¿Para que me dejaras inconsciente como hiciste con mi papá? ¡Nunca!" Forcejeaba con todas mis fuerzas, pero sus brazos eran una maldita trampa de oso...

"¡Samantha!" Le grité ...

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