Capítulo 52

"Tengo hambre…" dijo mirándome con una mezcla de deseo y ternura que me dejó helada.

"¿Qué querés comer?" pregunté, aunque ya sabía la respuesta.

Él apartó mi cabello y me besó el omóplato con tanta suavidad que me derretí.

"Te deseo, Samantha, más de lo que imaginás", susurró al oído, mientras s...

Inicia sesión y continúa leyendo