Capítulo 58

"Chao, Damian Rodriguez… mándale saludos al diablo de mi parte..." El tipo raro se acercaba a la cama, listo para clavarle una inyección a un Damian supuestamente inconsciente. Pero en cuanto levantó las sábanas, se topó con el cañón de una Glock apuntándole directo al rostro...

¡Qué emboscada más ...

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