Capítulo 61

Tras horas dándole al teclado, mi muñeca empezó a quejarse, así que cerré la laptop y la dejé de lado.

Eché un vistazo a los envases vacíos a mi alrededor y suspiré... aún tenía hambre aunque ya me había zampado media despensa.

Me armé de fuerza de voluntad y recogí los restos, los metí nuevamente...

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