Capítulo 47 Una advertencia mortal

—Vamos, deja de preocuparte tanto. Mejor salgamos. Quiero comprarte mucha ropa nueva. No quiero que pienses que solo me preocupo por mí mismo. Soy un hombre de buen corazón, ¿sabes?

Rachel esbozó una pequeña sonrisa, sorprendida por aquella cálida muestra de consideración. Reed era realmente dif...

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