Capítulo 2.5

—Te has levantado temprano —le dije mientras sonreía y me apoyé cerca de la puerta; él, en cambio, le daba a Siena un biberón para que se lo bebiera.

—¿Yo o ella? —se rio—. Siena lloró toda la noche anterior solo para llamar nuestra atención.

—Es porque la mimas demasiado —le dije—. Tu hija es una ...

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