Capítulo 2.24

—¡Serena, tienes visitas! —llamó mi mamá desde el piso de abajo.

—¿Visitas? ¿Quién? —le pregunté a Siena y esperé su respuesta. Solo pudo balbucear y mirar a su alrededor; por desgracia, la inocente bebé no tenía idea del lío en el que estábamos.

Después de escuchar las voces de Daniela y las demá...

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